VILLANO EXTRASÍSTOLES

No hay nada que tengas que pensar, a menos que elijas hacerlo. No dejes que tu cerebro te diga lo contrario.

La solución no es luchar contra el villano. La solución es reconocer que no hay ningún villano, ni tampoco ninguna víctima, salvo en tu cabeza.

Crees que estás desquiciado, porque las extrasístoles te provocan este estado. Pero quiero que veas, que si estás desquiciado, es sólo porque tú lo causas.

¿Sería más fácil cambiar lo que piensas, si las extrasístoles desaparecieran? Sí, claro que sí. Pero no existe ese remedio mágico que las haga evaporarse, y si lo hubiera, tampoco tendrías la oportunidad de desarrollar tu capacidad para generar confianza.

Tu vida no necesita cambiar. Simplemente tienes que pensar de forma distinta con respecto a ella.

Tú no eres el efecto de lo que te rodea; tú eres la causa de lo que te rodea.

Estás en el lugar correcto, tienes las herramientas que necesitas, puedes con esto. Pronto dirás: este asunto solía llevarme de cráneo, pero ahora estoy bien.

Crear algo nuevo requiere de un nuevo pensamiento y que se active de forma automática, para que surja sin esfuerzo.

Y no necesitas distraerte con válvulas de escape ni procesos dopaminérgicos para tener una vida increíblemente gratificante.

No huyas ni te escondas bajo las sábanas, como hacen muchas personas.

Lo peor que te puede pasar, es una emoción.

Reserva una mini sesión de coaching de prueba conmigo y te explico cómo puedo ayudarte con tus extrasístoles.

¿QUIÉN ERAS ANTES DE TUS EXTRASÍSTOLES?

Seguro que algunos de vosotros tenéis sueños que habéis suprimido durante un largo tiempo.

Los sueños que a esa persona que un día fuisteis, hacían que le brillaran los ojos. Pero poco a poco fueron quedando enterrados bajo una montaña de otras muchas cosas que ocurren en la vida.

Sin embargo, siguen saliendo a la superficie, y continuais ocultándolos, volviéndolos a esconder bajo esa montaña de cada cual sabrá qué.

Pero que sepáis que no sois demasiado mayores, ni tampoco es demasiado tarde, para hacerlos realidad.

No importa cuánto tiempo hayáis estado reprimiéndolos, todavía podéis lograrlos.

Quizás esas extrasístoles tan molestas tengan algo que ver con todo esto, para bien o para mal.

Reserva una mini sesión de coaching de prueba conmigo y hablamos.

NOS JUZGAMOS POR LAS EXTRASÍSTOLES

¿Juzgamos? Está claro que sí, como todos los humanos.

Debemos de dejar de juzgarnos a nosotros mismos por juzgar a los demás.

Cuanto menos juzguemos a los demás, menos nos juzgaremos a nosotros mismos.

Podemos reconocer que simplemente se trata de ruido en nuestro cerebro. Y podemos pedirle al cerebro que esta vez nos traiga algo positivo, para así eliminar esa primera capa de juicio sobre el juicio. Si planteamos preguntas a nuestro cerebro, nos ofrecerá respuestas.

¿Cómo puede ser esta situación justo la que ahora necesito? ¿En qué sentido esto puede ser algo bueno para mí?

¿De qué manera te juzgas a ti mismo por los pensamientos que tienes, por las emociones que sientes, y por tu comportamiento con respecto a tus extrasístoles?

¿Tienes extrasístoles? Apúntate a mi lista de correo.

NO DEJES QUE LAS EXTRASÍSTOLES DESTRUYAN TUS SUEÑOS

Si albergas un sueño en tu corazón, es tu responsabilidad cumplirlo.

Quizás las extrasístoles aparecieron precisamente para indicarte que algo no iba del todo bien. Que había alguna parte de tu vida que necesitaba una revisión. Y tan vez fue la manera que tuvo tu cuerpo, de llamar tu atención, ya que no sabía qué otra cosa podía hacer para que tú pararas dentro de tu ritmo frenético del día a día, y levantaras los ojos para mirarlo directamente.

O puede que esté ocurriendo lo contrario. Que tengas claro lo que quieres hacer, tu hoja de ruta, el mapa hacia tu sino, pero estés sufriendo el efecto paralizante del miedo que te provocan las extrasístoles, cada vez que las sientes. Y no te atrevas a dar un paso. Y ahí están tus sueños, al final de un camino que no te atreves a recorrer, porque quieres quedarte quieto, sin moverte, porque así crees que puedes mantener a las extrasístoles alejadas de ti.

Plántales cara. Coge de nuevo las riendas de tu vida. No te rindas, y haz honor a tus más profundos deseos.

Y haz que el éxito sea inevitable.

Si necesitas ayuda con tus extrasístoles, reserva una mini sesión de coaching de prueba conmigo y te cuento. Únete a mi programa de grupo de 6 semanas y empieza a caminar hacia tu destino.

LAS EXTRASÍSTOLES NOS ENTRETIENEN

Es así. Es muy fácil para los que tenemos extrasístoles, pasarnos todo el día pensando en ellas, contándolas, vigilándonos, tomándonos el pulso y lamentándonos por la situación que tenemos.

Recordamos épocas mejores en las que no las teníamos, y evocamos con nostalgia las cosas que hacíamos, los miedos que no teníamos, las risas que echamos de menos y la despreocupación que recordamos en relación con nuestra vida pre extrasístoles.

Porque antes de las extrasístoles, éramos personas diferentes. Y ahora somos de otra manera. Las extrasístoles nos han cambiado.

Pero podemos decidir salirnos de este círculo vicioso, y volver a convertirnos en alguien distinto. Ni siquiera tenemos que volver a lo que éramos antes de las extrasístoles. Podemos resurgir como personas más fuertes y más sabias, que han aprovechado la experiencia de las extrasístoles para experimentar una profunda transformación.

¿Qué cosas queremos hacer en esta vida? ¿Qué estamos dejando de hacer cuando pasamos todo nuestro tiempo prestando atención a las extrasístoles? ¿Qué impacto queremos dejar por nuestra parte en este mundo? ¿A qué queremos dedicar nuestra energía? ¿Cuál queremos que sea nuestro legado?

Podemos trabajar en nuestros sueños mientras tenemos extrasístoles. No pasa nada. Las sentimos, son incómodas, sí, pero no nos impiden respirar, ni movernos, ni pensar. Quizás nos roben algo de atención, pero contamos con ello. Poco a poco iremos enseñando a nuestro cerebro que puede centrarse en otras cosas y cada vez nuestra atención en todo lo demás será mayor. Es cuestión de practicar, y de dar ese primer paso, que es siempre el que más cuesta.

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CRISIS DE EXTRASÍSTOLES

Crecemos cuando somos vulnerables, cuando nos atrevemos a quedarnos en esa zona incómoda de la que todos queremos salir corriendo. La incomodidad de ahora, supone comodidad para el futuro.

Y podemos abrirnos a ella, -embrace it-; esto es evolucionar. Al otro lado, en la otra orilla, hay libertad y claridad. Y toda nuestra transformación.

Discomfort is the currency to your dreams.

Muchos de vosotros me contáis que no queréis tener crisis de extrasístoles. Lo entiendo, sí, yo también he estado ahí, y me sigue tocando estar ahí de vez en cuando. Días y semanas en los que nos salimos de los patrones de extrasístoles que tenemos controlados y que no nos asustan ya, para sumergirnos en nuevos patrones de extrasístoles en los que sentimos varias por minuto, o las notamos en racha, o muy fuertes, o con una cadencia loca. Y tenemos pensamientos del tipo: esto es nuevo, seguro que algo va mal, algo ha cambiado desde que el cardiólogo me vio por última vez, esta vez seguro que termino en algún evento cardíaco realmente dañino para mi corazón, en algún otro tipo de arritmia, y finalmente muero.

Pero son, precisamente, oportunidades que la vida nos brinda para superarnos, para poner en práctica todo lo que estamos trabajando.

Realmente, tenemos dos opciones: sufrimos con ellas, o nos vemos a nosotros mismos y aprendemos.

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HACER ESPACIO

Al final consiste en que hagamos un ejercicio de consciencia. No se trata de arreglar nada. No hay pensamientos ni emociones que arreglar.

Muchos nos decimos a nosotros mismos:

  • Si acepto las extrasístoles, mi vida estará fuera de control. Tengo tantos años, éste es el panorama que tengo delante, y no las controlo.
  • Aquí llegan de nuevo, ya están aquí otra vez

Y recurrimos a esos comportamientos que nos alivian momentáneamente, pero cuyo resultado nos perjudica.

Si aceptamos que simplemente, son, el cerebro es capaz de pensar:

  • ¿Y qué puedo hacer yo en mi vida?

Yo quiero ser el creador de mi propia historia.

¿Y si hacemos espacio en nuestra existencia para que las extrasístoles estén? Pueden aparecer hablarnos, decirnos lo que sea sobre nuestro cuerpo, y nosotros podemos continuar trabajando en nuestros proyectos con las extras a nuestro lado, yendo y viniendo.

Podemos darnos espacio a nosotros como humanos cuando las sentimos. Cuando sentimos incomodidad o dolor, Darnos espacio para experimentarlas. Y luego podemos dar un paso atrás, observarnos y decidir lo que queremos hacer. Y no darles a ellas tanto poder.

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¿TE TOMAS TUS EXTRASÍSTOLES EN SERIO?

¿Cuánta importancia das a tus extrasístoles? ¿Les das la importancia que quieres que tengan en tu vida? ¿Quizás no piensas en otra cosa, y se llevan la mayor parte de tu energía mental y emocional?

¿Quieres que al final de tu vida, hayas pasado un montón de años preocupándote por ellas? ¿O tal vez haya otras cosas en las que quieras centrarte y poner tu atención y tu tiempo?

¿Crees que merecen el sufrimiento que te están provocando?

Yo estoy sientiendo extrasístoles miestras escribo estas líneas. Son suaves en este caso, de intensidad leve. ¿Reparo en ellas? Sí, las noto. ¿Preferiría no tenerlas? Pues sí, segurmente. Pero aquí están hoy, y continúo con ilusión con lo que quiero hacer. No pasa nada. Incluso me sirven de inspiración para hablaros a todos los que las tenéis y todavía sufrís por su causa.

Estoy formando un nuevo grupo y arrancamos el día 11 de mayo. ¡¡Estás a tiempo de apuntarte todavía!! Reserva una mini sesión de coaching de prueba conmigo y te explico cómo puedo ayudarte con tus extrasístoles.

EN CONFLICTO POR TUS EXTRASÍSTOLES

Si queremos algo, hacemos todo lo posible para conseguirlo, y aún así no lo obtenemos, es que se supone que ese algo, no es para nosotros. Y nos cuesta aceptarlo, claro que sí.

Pero eso no implica que que haya nada más, que se haga el silencio en nuestra vida y que no tengamos opciones.

Si nos pasamos todo nuestro tiempo frustrados porque aquello que queríamos, no ocurrió, nos estamos perdiendo el sentido de la vida, que es la perfección en lo que sí tenemos.

Si hacemos las paces con aquello que nunca llegó a ocurrir, vamos a ser capaces de disfrutar del viaje mucho más.

Y ése tiene que ser nuestro compromiso:

«Voy a perseguir este deseo con todo mi corazón, porque sé que es el mapa hacia mis sueños, pero no sé si finalmente lo conseguiré».

Lo importante es confiar en que lo que tiene que pasar, acaba pasando, pero sin abdicar nuestra responsabilidad, y a la vez, haciendo todo lo que esté en nuestra mano para que ocurra. Y aún así, estando en paz si es que las cosas no llegan a salir.

¿Cómo sabemos de qué manera debería ser nuestra vida? Simplemente nos arriesgamos, nos cuidamos lo mejor que podemos y seguimos adelante.

La alternativa supone mucho sufrimiento innecesario. Luchamos contra la realidad, o la aceptamos y la dejamos ser lo que es.

Si viajamos al futuro y nos ponemos en el supuesto de que no lo hemos conseguido. Podemos preguntarnos:

¿Cómo nos gustaría que hubiese sido el viaje?

¿Luchas contra tus extrasístoles? Abro nuevo grupo. Reserva una mini sesión de coaching de prueba y te explico cómo puedo ayudarte.

TU EXPERIENCIA DE LAS EXTRASÍSTOLES COMIENZA CON UN PENSAMIENTO

Todo comienza con un pensamiento.

Nuestros grandes logros.

Y nuestras peores tormentas.

Nuestra angustia, nuestra preocupación, nuestro miedo a ese golpe que sentimos en el pecho, y a esa especie de pausa, de vacío o de silencio que sentimos después. Nos da un vuelco el corazón, y otro, y después de días, de semanas, o de años así, estamos agotados, cansados de vivir, desesperados y sin fuerzas para continuar con nuestro día a día. No queremos sentirlo nunca más, y evitamos las actividades, los lugares o las personas que pensamos que nos provocan las extrasístoles. Nos tomamos el pulso en la muñeca o en el cuello, porque queremos controlarlas, asegurarnos de que no van a más, de que hoy no tenemos más de las que tuvimos ayer. No queremos sentirlas por las noches, porque no conseguimos dormirnos, y porque no queremos acabar en urgencias, ni sentir la soledad mientras el resto del mundo descansa.

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